Ayudar sin enfermarnos

 Por Alejandra Stamateas

Cuando en la calle ocurre un accidente lo primero que se debe hacer es cercar la zona y detener el tránsito a fin de evitar que suceda otro accidente. Una vez que se cercó la zona, entonces sí, en segundo lugar, hay que llamar rápidamente al 911 o al 107, porque si los que quieren ayudar al herido no son médicos, es posible que le ocasionen un perjuicio adicional, por ejemplo, al intentar moverlo. En tercer lugar, y recién después de haber cercado el lugar y llamado a la ambulancia, se acude a acompañar a la persona accidentada.
Exactamente lo mismo tenemos que hacer cuando decidimos ayudar a alguien o cuando una persona nos pide ayuda, porque si no tomamos ciertos recaudos vamos a terminar exponiéndonos sin sentido e incluso podemos llegar a enfermarnos.
Ahora bien, ¿cómo ayudar sin enfermarnos? Veamos algunos tips:

  1. Debemos cercar el espacio preguntándonos qué tipo de ayuda podemos brindarle a la persona. No todos estamos preparados para dar todo tipo de ayuda, es necesario que sepamos bien qué capacidades tenemos, qué podemos dar.
  2. Tenemos que poner límites y decidir nosotras mismas la manera en que vamos ayudar. Si no ponemos límites dejamos un espacio vacío que los demás llenarán con un límite propio, es decir, decidirán por vos.
  3. Es necesario que sepamos qué cantidad de carga podemos llevar sobre nuestra vida.

Para poder ayudar sin enfermarnos es imprescindible que dejes de lado la omnipotencia que te lleva a creer que podés con todo. Tenés que ser sabia y saber qué ayuda podés dar y qué ayuda no, porque si te cargas de más quedarás detenida, te agotarás y terminarás enfermándote. Hay cargas que tal vez algún familiar puso sobre vos y hace años que venís llevando; mandatos que te enseñaron y te terminan enfermando. Deshacete de todo eso, ¡es tiempo de avanzar libre de cargas que en verdad no te corresponden!

Estilo de vida

Alejandra Stamateas Escritora y Conferencista internacional Nacida el 11 de Septiembre del año 1965, Alejandra Stamateas es, para miles de mujeres y hombres, una fuente de inspiración, fuerza y ejemplo para poder alcanzar cada una de las metas propuestas. Brindando en cada una de sus numerosas charlas y publicaciones todo lo necesario para desarrollar en cada una de las personas el potencial que necesitan para vencer cualquier situación adversa. Estudió Teología en el Seminario Internacional Teológico Bautista. Brindando en cada uno de sus auditorios argumentos sólidos para sustentar la fe y el potencial de las personas, dando una orientación a la vida de una manera productiva, siendo su principal objetivo ayudar a cada mujer a descubrir y desarrollar en su interior todo el potencial en ellas. También posee el título de Docente a nivel primario. Realizó un curso de Derecho Internacional sobre los Derechos Humanos en la Universidad de Montevideo.